jueves, 12 de enero de 2012

Percussion Orchestrations traducida al español.

Organizar un sección de percusión, donde cada obra requiere un número distinto de percusionistas, diferentes instrumentos, asignar papeles a cada miembro, etc..., es una labor dura e ingrata. Ello implica al principal de la sección (que reparte papeles y determina qué instrumentos se deben usar y dónde deben colocarse), al utilero (que se encarga de toda la logística), al gestor de personal (que debe asegurarse de que se contratan los extras necesarios), y a la comisión artística y gerencia (que determinan la programación de la temporada).

Todo ese trabajo lo hacía cada orquesta, pero no existía un archivo global de todo el repertorio que especificara la distribución de partes, número de percusionistas requeridos, qué instrumentos se necesitan, posibilidad de compartir instrumentos... Fue en 2004 cuando Percussion Orchestrations irrumpió en internet llenando ese hueco.


© Percussion Orchestrations

Esta potente página es ya una herramienta fundamental para orquestas de todo el mundo. El problema era que estaba únicamente en inglés pero, desde comienzos de año, ya cuenta con versión en español.



© Percussion Orchestrations

La traducción ha sido realizada por mí, y me gustaría agradecer a Ed Cervenka (el percusionista creador de la página) la confianza depositada para llevar a cabo este proyecto.


© Percussion Orchestrations


No dejéis de visitar Percussion Orchestrations. Como percusionistas, estoy seguro de que la encontraréis de gran utilidad.


…et in Arcadia ego.
© David Valdés

martes, 3 de enero de 2012

"La Máquina de Escribir"

Año nuevo, entrada de blog nueva...

Aprovechando que la Orquesta Sinfónica de Gijón incluía en su programa de Año Nuevo la simpática obra "La Máquina de Escribir" (Leroy Anderson), creí oportuno grabar un ensayo y compartir con vosotros una experiencia divertida e inusual por el instrumento utilizado.

La partitura original dice que pueden utilizarse dos percusionistas además del "escribiente": uno encargado del timbre, y otro del ruido del carro simulado con un güiro. En aras del efecto teatral, y para procurar un mejor encaje rítmico, decidí tocarlo yo todo. También me permití añadir algunas "notas" que no estaban en la partitura original, y que creo mejoran el fraseo.

He aquí el resultado:





¡Voilá..., mi carta a los Reyes Magos ya está escrita!

Aprovecho para desearos a todos un muy feliz, musical y percusivo 2012.


…et in Arcadia ego.
© David Valdés