lunes, 31 de octubre de 2011

Ganadores del sorteo 1º aniversario.

Como recordaréis de la entrada "Percusize Me! cumple un año", para celebrar el 1º aniversario de este blog sorteamos un par de DVD´s de la Orquesta Sinfónica de Gijón interpretando el "Requiem" de G. Verdi junto al Orfeón Donostiarra, todos bajo la batuta de Óliver Díaz.




Ya tenemos ganadores, y son los siguientes:

Daniel San Martín

Jesús Lorenzo Peña

En breve nos pondremos en contacto con ellos para mandarles por correo su DVD.

¡Haced correr la voz, recomendad Percusize Me! a vuestros amigos, que nadie quede sin saber de este estupendo blog...!


…et in Arcadia ego.
© David Valdés

viernes, 28 de octubre de 2011

Flam Paradiddle-diddle.

El estudio de los rudimentos me ha llevado a darme cuenta de que en la lista del PAS hay serios errores. Antes de continuar, puedes descargar de forma gratutita dicha lista en la web de la Percusive Arts Society.

El rudimento que analizaremos hoy es el Flam Paradiddle-diddle, y aparece en la lista del PAS de la siguiente manera:



Obviamente, este rudimento proviene del Single Paradiddle-diddle:



El primer problema surge del nombre de este rudimento básico: Single Paradiddle-diddle. Como no existe otro rudimento que se llame Double Paradiddle-diddle o Triple Paradiddle-diddle, no veo ninguna necesidad en usar "Single" en la nomenclatura. Todos los percusionistas del mundo se han entendido siempre llamándolo "Paradidle-diddle". Además, es el único rudimento de la familia de los Paradiddles que se escribe dos veces seguidas (ver el pdf del enlace anterior). Que el Paradiddle, el Double Paradiddle y el Triple Paradiddle se escriban dos veces seguidas tiene sentido, pues son rudimentos que alternan manos en las partes fuertes y, hasta que se completa el ciclo que hace que volvamos a tocar otra vez con la misma mano, el rudimento se toca dos veces. Con el Paradiddle-diddle no es así, pues siempre empieza con la misma mano, luego no tiene sentido escribirlo dos veces seguidas.

Entonces, el Paradiddle-diddle siempre empieza con la misma mano, y es así donde yo creo que reside el error que se comete con el Flam Paradiddle-diddle. Lo lógico es pensar que el Flam Paradiddle-diddle no es más que un Paradiddle-diddle al que se le ha añadido un mordente (como efectivamente así es), pero que de ninguna manera debería alterar la "baquetación" usada en el rudimento en que se basa. El problema surge ahí: si os dais cuenta, el Flam Paradiddle-diddle alterna manos en las partes fuertes, cosa que no ocurre con su "papá", el Paradiddle-diddle. Os pongo otra vez la imagen para que os deis cuenta:



No tiene ningún sentido alterar la "baquetación" básica de un rudimento sólo por el hecho de añadirle un mordente. En mi modesta opinión, la forma correcta que debería tener este rudimento es la siguiente:
  

A continuación, os dejo un vídeo en el que comparo las distintas versiones a diferentes velocidades:




Esta es mi idea sobre el Flam Paraddidle-diddle. Creo que el error en la transcripción es evidente. ¿Qué opináis vosotros al respecto?


…et in Arcadia ego.
© David Valdés

domingo, 2 de octubre de 2011

Arquelogía percusiva.

Acostumbrados a verlos en la orquesta, no nos damos cuenta de que muchos de los instrumentos de percusión tienen un origen "exótico". Hoy hablaremos de algunos de ellos.

Para ponernos en situación, debemos conocer a los jenízaros, cuerpo de elite del sultán turco. Las tropas jenízaras estaban formadas por jovénes cristianos que eran instruidos bajo una férrea disciplina militar, y llegaron a constituir un temible ejército que expandió el Imperio Otomano por el norte de África, parte de la Península Arábiga, Grecia, Albania, Hungría, Rumanía... Llegaron, incluso, a asediar Viena.

Este cuerpo de elite se hacía acompañar de bandas militares (las más antiguas de las que se tiene constancia) llamadas mehter (formadas también por jenízaros). Se tiene constancia de que ya existían en el siglo VIII, y los europeos conocieron esta expresión musical en las Cruzadas. Los timbales, primeros instrumentos de percusión en incorporarse a la orquesta moderna, eran utilizados por los jenízaros para amendrentar al enemigo en el campo de batalla. Más tarde, y siempre para sugerir un carácter militar u orientalizante, los compositores europeos incorporaron instrumentos mehter en sus composiciones. Así, la combinación de bombo, platos y triángulo se convirtió en un estándar. Esta combinación la usó Mozart en "El Rapto en el Serrallo", Beethoven en la "9ª Sinfonía", Haydn en su "Sinfonía Militar"... Los instrumentos mehter que se incorporaron a la orquesta europea fueron:

Los zil. Hoy día, los mejores platos siguen siendo los turcos, y no debemos olvidar que existe una marca llamada Zildjian.

© mehter.com.tr

El dabul, precusor de nuestro bombo. Obsérvese el uso de una maza en un lado y una varilla en la otra. Esta técnica sigue usándose en interpretaciones históricamente documentadas.


© mehter.com.tr

Kös, indudablemente emparentados con nuestros timbales.


© mehter.com.tr

Nakkere, conocidos en España como nácaras, y que tuvieron gran predicamento en la Edad Media.


© mehter.com.tr

Otro instrumento muy usado entonces, y hoy caido en desuso, el pabellón turco:


© mehter.com.tr


Las mehter tenían este aspecto:






Yo pensaba que este tipo de música se había perdido en la noche de los tiempos, pero YouTube me da una nueva sorpresa, y me he encontrado con varias muestras de arqueología musical:








Como muestra de la influencia turca en la música occidental, y de cómo nuevos instrumentos de percusión se añadieron a la orquesta, aquí tenemos la obertura de "El Rapto en el Serrallo" (W. A. Mozart). Interpretada por la Wiener Symphoniker:





De Rossini, "Il Turco in Italia" (esta versión me encanta, con bombo tensado con cuerdas, tocado con "rute", y unos platos muy pequeños y gruesos -iguales a los que una vez usé para tocar la parte de bombo y platos "alla turca" de la 1ª de Mahler). Interpretada por la orquesta de la Operhaus Zürich:





"Sinfonía Militar" (F. J. Haydn), con Nick Woud a los timbales barrocos. Interpretada por la Royal Concertgebouw  Orchestra:




…et in Arcadia ego.
© David Valdés