miércoles, 13 de julio de 2011

Teddy Brown, virtuoso del xilófono.

Como percusionista, siempre me pareció que George Hamilton Green fue el xilofonista por antonomasia, el virtuoso por excelencia... Su libro es la Biblia del instrumento, y en él aparecen conceptos con los que estoy plenamente de acuerdo (tocar en el borde en las notas "negras", mantener las manos muy abajo...). Fue un prolífico compositor, un intérprete de nivel estratosférico y un magnífico enseñante.


© Meredith Music

Además de a George Hamilton Green, mi "radar xilofonístico" alcanzaba a George Lawrence Stone, Bob Becker, y pocos más. Recientemente, y gracias a la magia de Internet, he descubierto a un magnífico intérprete: Teddy Brown.

Fue Abraham Himmelbrand (pues ése era su verdadero nombre) un músico de apariencia rotunda, multi-instrumentista, con una facilidad pasmosa, y que tocaba el xilófono insultantemente bien.

A continuación, unos vídeos:




Observad la pasmosa facilidad con que toca, cómo usa el borde en las teclas negras (impagable el plano lateral), lo bajas que mantiene las muñecas, y las escalitas que se marca a una mano... ¡Un verdadero virtuoso!





En este otro vídeo, hace fácil lo difícil, con esa actitud tan desenfadada... Un pastelito de canción, pero que me hace tararear lo de "walking in a winter wonderland".

El caso es que, además de tocar muy bien el xilófono, tocaba la caja de manera increíble... ¡Observad su mano izquierda a partir de 0:25!





Aquí lo tenemos tocando ambos instrumentos:





Teddy Brown: un talento natural y, lamentablemente, muy poco conocido entre los percusionistas. Quizá, su muerte prematura a los 46 años, junto al hecho de no haber dejado legado en forma de libro (cosa que sí hizo George Hamilton Green), hayan contribuido a su olvido.


…et in Arcadia ego.
© David Valdés

viernes, 8 de julio de 2011

Técnica de pandereta II.

Después de un tiempo sin escribir, vuelvo a la carga con una nueva entrada del blog. Como ya sabéis, mi pasión por la mar y la navegación es grande, y tuve que aparcar por un tiempo el blog para poder estudiar y preparar el examen para Capitán de Yate. Después de unos meses intensos de estudio, aprobé el 100% de las asignaturas en que estaba matriculado: Metereología, Oceanografía, Inglés y Radiocomunicaciones.

Una vez libre, puedo retomar el blog. ¡Vamos a ello!

Hace un tiempo, Ronny Lauten, seguidor del blog, leyó la entrada Técnica de pandereta. Dado que en ese artículo escribí sobre una técnica que funcionaba muy bien para pasajes piano, el señor Lauten se puso en contacto conmigo preguntando cómo hacía para tocar pasajes forte y rítmicamente complejos.

Pues bien, cuando quiero tocar forte, uso la misma técnica que en su momento describí. Cuando queráis tocar pasajes a altas velocidades y en dinámicas generosas, todo lo explicado en Técnica de pandereta es aplicable. Releedla, pues estaba descrita al detalle. La única diferencia cuando tocamos forte es la velocidad de ataque: como ya saben mis alumnos y aquellos que me leen, yo siempre relaciono la velocidad de ataque con la dinámica.

En este nuevo vídeo podéis ver esa misma técnica tocando pasajes en forte:





Esta técnica es muy útil para tocar pasajes como "Capricho Español", "Carmen", "España"... Sus aplicaciones son inmensas y, al igual que ocurría con la técnica en piano, permite mantener el instrumento alto, conservando el aspecto visual.

Muchos percusionistas recurren a la técnica de rodilla en este tipo de situaciones. Personalmente (y sin renegar de cualquier tipo de técnica, ya que determinadas formas de tocar pueden ser más idóneas que otras en determinadas situaciones), cada vez más procuro unificar criterios y tocarlo todo de la forma más sencilla y natural posible. Si un pasaje puedo tocarlo de esta manera, la elijo antes que la técnica de rodilla, pues puedo permanecer sentado (releed To sit or not to sit? He aquí el dilema) y tocar con el instrumento alto.   

Como veis, esta manera de tocar es aplicable a muchísimos pasajes del repertorio.

Ahora bien... ¿Qué pasa si necesitamos tocar pasajes ágiles, con dinámicas verdaderamente fuertes (me viene a la cabeza el "Trepak" de "El Cascanueces")? Para ello recurro a una técnica muy similar. Puede que nuestro dedo pulgar, más allá del forte, no nos dé toda la energía necesaria (es lógico, pues es un solo dedo). Cuando eso ocurre, utilizo una parte de la palma de la mano situada en su base llamada eminencia tenar e hipotenar. Será la parte marcada en rojo la que sutituya al dedo pulgar y nos permita tocar más fuerte:




La técnica es muy parecida, pero presenta ligeras diferencias.

Los dedos golpan exactamente igual que en la anterior: Van a buscar la pandereta en la forma que ya explicamos.


© David Valdés

La diferencia estriba en el golpe que damos con la base de la palma. Al contrario que ocurría con el pulgar, que iba a buscar la pandereta, en este caso es la pandereta la que va a buscar la mano derecha: Ésta permanece quieta (muy importante), y es la pandereta la que, con un giro de la mano izquierda, provoca el impacto:


© David Valdés

Lógicamente, es de vital importancia que ambos tipos de golpes sean muy igualados, de forma que lo que toquemos suene homogéneo. La mayor carga de trabajo le corresponde a los dedos, y los golpes "extra" serán asignados a la palma de la mano. 

En el siguiente vídeo, podéis ver los diferentes movimientos, así como tomas cercanas y lejanas:





Recomiendo encarecidamente practicar estas técnicas por su gran versatilidad.

Estas son sólo algunas de las muchas posibilidades que nos ofrece la pandereta. Poco a poco iré describiendo más técnicas susceptibles de ser aplicadas a este instrumento.


…et in Arcadia ego.
© David Valdés