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miércoles, 3 de agosto de 2022

Modificación de un bombo Premier (1).

Este proyecto es consecuencia de otro aún más amplio: tener los instrumentos adecuados para poder recrear el sonido, el carácter y la estética originales de "Historia del Soldado" (I. Stravinsky).

Para el bombo tomé como base un Premier modelo 188 de 28"x12" de los años 70. Aquí tenéis una foto del catálogo y una descripción técnica:

 

© Premier Co.

© Premier Co.

 

El acabado era "Burgundy Pearl" y traía unos parches "Everplay":


© Premier Co.

© Premier Co.

 

Esta es una foto de cuando lo utilicé en una producción de "Pagliacci" en el teatro Campoamor de Oviedo:

 

© David Valdés

 

Aquí una vez desmontado para empezar el proceso de remodelación. Como veis, el color no era especialmente agraciado.


© David Valdés

© David Valdés

 

Además de quitar todos los herrajes, lo primero que hice fue deshacerme del forro de color, tarea relativamente fácil, pues solo estaba pegado con cola en una pequeña banda.


© David Valdés

 

El siguiente paso fue lijar con granos cada vez más finos hasta dejar el casco perfecto. Una vez terminé le di varias manos de aceite de tung (proceso del que no conservo fotos).


© David Valdés

Estas son las "bellotas" originales. Aunque su estilo "Art Déco" me gusta mucho y ya he usado unas iguales en algunas de mis cajas, no era la estética que buscaba (aparte de que no estaban en muy buen estado).

 

© David Valdés
 

Para darle un toque más antiguo y sencillo elegí unas bellotas tubulares que compré en STDrums:


© David Valdés

También añadí unos aros de piel (STDrums) para evitar ruidos por contacto/fricción; además, le dan un toque precioso:


© David Valdés

Aquí podéis verlo todo montado sobre el casco:


© David Valdés

© David Valdés

 

Después pasé a los aros. Les quité el forro rojo y decapé la pintura negra (no lo hice en el "canal" donde iría el nuevo vinilo porque sería trabajar para nada. Una vez puesto no se vería el fondo negro). Una vez más lijé hasta que quedaron bien finos y les di varias manos de aceite de tung. En la siguiente foto se puede ver un aro ya trabajado y otro en su estado original:


© David Valdés

 

En la hendidura pegué vinilo en acabado "white marine pearl" (STDrums) que me había sobrado de otros proyectos. Dado que el bombo iba a llevar parches de piel, decidí sustituir los tensores originales (de cabeza cuadrada) por otros de llave. Los cambios de temperatura y humedad afectan enormemente a la piel natural, con lo que hay que estar corrigiendo la afinación constantemente. Las llaves son mucho más prácticas porque se pueden manipular sin necesidad de herramientas adicionales. Me hice con unas de "estilo París" en STDrums: 

 

© David Valdés

 

Aquí podéis ver las garras originales y las nuevas llaves sujetando el aro:

 

© David Valdés


Con todo listo solo había que colocar los parches de cabra (Baena Sonido) y montar el instrumento. Aquí tenéis una fotos:


© David Valdés

© David Valdés

© David Valdés


El bombo tiene las medidas, el carácter y la estética ideales para mi propósito; además, suena excelentemente bien. También tiene la virtud de que, aparte de ser un magnífico bombo de cámara, también puede servir para formar parte de un "trap set" (recordad esta entrada referente a Milhaud), con lo cual es doblemente útil.

En una futura entrada os mostraré las diferentes posibilidades de montaje. Estad atentos, porque esto no ha hecho sino comenzar 😉.

 

…et in Arcadia ego.
© David Valdés

viernes, 18 de febrero de 2011

Xilófono - El Pájaro de Fuego.

Hoy hablaremos sobre un verdadero reto técnico y musical: la parte de xilófono de "El Pájaro de Fuego", de Igor Stravinsky. Más concretamente, hablaremos de la "Danse de la Suite de Kastchei Enchantée par l´Oiseau de Feu".





Aquí tenéis la partitura:




Cuando toquemos este fragmento, debemos anclarnos fuertemente al tempo de la orquesta en el 126, y pensar en semicorcheas para encajar perfectamente cuando sea nuestra entrada. Lo sabio es escuchar las semicorcheas que toca la cuerda. Cuando nos toque entrar 8 compases después, tenemos que estar perfectamente "montados" en el tempo, y las semicorcheas deben ir clavadas.

La partitura nos indica una velocidad de 152. Obviamente, esto dependerá del maestro, así que lo mejor es estudiar varias velocidades por encima y por debajo para que no nos coja por sorpresa ninguna. En el vídeo he escogido una velocidad de 165. Es una velocidad de audición, quizá no muy musical, pero una velocidad que demuestra al tribunal que puedo tocar rápido; es una velocidad que, cuando estás compitiendo con otros muchos aspirantes, puede hacer que la balanza se incline hacia tu lado (o no..., ¡quién sabe!).

Mi idea de fraseo hasta que empiezan a "llover" semicorcheas (4 compases antes de 130) es la siguiente: apoyarme en la primera nota, que de esa energía salgan todas las demás, y recoger al final:



No sé si queda muy claro cuando lo toco debido a la compresión de audio que aplica la cámara, pero esa es mi intención.

Igualmente importante es la graduación dinámica: piano al comenzar, mezzo piano cuatro compases después, mezzo forte en 129, forte en 130, y así sucesivamente. De nuevo, esa es mi intención, pero no sé si se percibe claramente por culpa de la compresión que añade la videocámara.

Es vital que, en los compases de silencio, sigamos sintiendo internamente las semicorcheas y que miremos al director. Si os dais cuenta, en los silencios levanto la cabeza para establecer contacto visual con el hipotético maestro: nunca jamás permitáis que un director os llame la atención porque no le miráis. Siempre que me es posible (y este fragmento no se presta mucho a ello por su dificultad), levanto la cabeza del instrumento para mirar al frente.

Algo con lo que debemos tener mucho cuidado es la figuración de la cuerda en 128, pues su diseño rítmico comienza con un silencio de corchea en la parte fuerte, produciendo una síncopa. Que éso no nos despiste: nuestro tempo y nuestro ritmo deben ser sólidos como una roca. Lo mismo vuelve a ocurrir en 129, donde ese diseño lo toman los contrabajos:



Cuatro compases antes de 130, cambio la baquetación lógica y empiezo con la izquierda, de manera que el salto de 4ª entre el Re y el La lo toque mi mano fuerte (la derecha).




Hasta 130 nuestro papel consiste en pequeñas intervenciones de color, pero a partir de este número de ensayo vamos doblando a la madera o a la cuerda. Aunque siempre debemos ser muy cuidadosos con nuestra parte, lo debemos ser especialmente cuando doblemos a otros instrumentos, pues los fallos son mucho más obvios.

En 131 y 132, donde estamos tocando ese pedal superior junto con la cuerda, como ya tenemos una dinámica muy generosa, prefiero recogerme un poco para que salga más el diseño de los otros instrumentos.

Con respecto al final (cuatro compases antes del allegro feroce), hay gente que hace un accelerando para preparar el nuevo tempo, pero a mí me resulta mucho más efectivo y dramático que el nuevo tempo sea súbito (así tiene más caracter feroz), pero eso no depende de mí, sino del señor de la batuta. En una audición, prefiero ceñirme al papel (y a mi propio gusto) y no acelerar. Diferentes maestros tienen diferentes interpretaciones, pero en una audición, considero más acertado tocar literalmente lo que está escrito, de forma que el tribunal no se vea en la disyuntiva de pensar si hacemos el accelerando porque conocemos la música o porque no podemos mantener el tempo. Ante la duda, y tal y como dicen los ingleses, "stick to the ink".

Para terminar, podéis ver que la última nota la toco con la derecha (contrariamente a la secuencia natural). Con ello consigo que la que se supone es la más fuerte de todas las notas, tenga la energía necesaria (soy diestro).   

Para acabar, recomendaros encarecidamente esta fantástica obra. No os perdáis el apoteósico final.


…et in Arcadia ego.
© David Valdés